Estar frente a una hoja en blanco para comenzar a bajar una idea y de ahí llevarla a un texto o más aún, a un ensayo para presentarlo ante un examen de GMAT puede sonar no solo complicado… para muchos suele ser hasta aterrador.

Pensar en tu idioma materno y estar frente a esa hoja en blanco es complejo y ahora trasladarlo a un idioma diferente como el Inglés, bueno… hay que tener ciertas bases gramaticales más la idea a transmitir.

Lo importante aquí es el practicar y para ello te damos algunas sugerencias para que las pongas justamente en práctica:

  1. a) Manejo de las abreviaturas o la jerga

Cuando aprendes Inglés hablado, probablemente tuviste un tutor o un profesor que hablaba Inglés con fluidez.

Lo más probable es que hayas aprendido algunas abreviaturas o palabras de jerga que se usan regularmente en el Inglés hablado, pero que deben escribirse correctamente en los ensayos.

Existen palabras o modismos que son aceptables en un Inglés hablado pero no son aceptables para escribir en un ensayo.

Ten en cuenta que hay muchas palabras de este estilo. En caso de duda, haz que tu compañero de conversación en Inglés revise tu documento para que pueda señalarte alguno.

Esto puede ser engañoso e incluso los hablantes nativos tienen que leer detenidamente sus ensayos para encontrar palabras de argot.

Información extraída desde: Harmon Hall, YouTube y Universia 

  1. b) El uso de apóstrofes

Un truco útil que mucha gente no sabe es que debes evitar usar contracciones en ensayos adecuados.

Palabras como: don’t, can’t, won’t, she’s, I’m, he’s, y they’re, , deberían estar completamente escritas en ensayos formales.

Dado que las contracciones son una parte tan normal del Inglés cotidiano, puede ser difícil recordar escribir todas las contracciones.

Usa la función “buscar” en tu computadora para detectar las palabras con contracciones para arreglar cualquier contracción que puedas haber pasado por alto.

Si deseas mejorar la Puntuación de Escritura Analítica de GMAT, aprende a usar las contracciones correctamente cuando escribas ensayos o argumentos.

  1. c) Estilo de citas

Diferentes disciplinas, campos y clases usan un cierto tipo de estilo de cita. Los tipos más comunes de estilos de citas de ensayos son el estilo Modern Association (MLA) y la American Psychological Association (APA).

A medida que tu escolarización se especialice, puedes comenzar a utilizar otros estilos de citas más específicos en tus ensayos.

Es importante seguir las pautas de estilo de citas exactamente debido a que todos los estilos son ligeramente diferentes.

  1. d) Vocabulario

La mayoría de los profesores o tutores quieren ver un vocabulario variado y rico en tus ensayos.

En general, hay algunas palabras comunes para mantenerte alejado.

Estas palabras son: big, like, happy, got, y irregardless. Si bien hay muchas más palabras y frases para evitar, esta es una buena lista para comenzar.

Usar un vocabulario variado y único en lugar de un vocabulario aburrido hará que tu ensayo suene más pulido y profesional y te ayudará a aumentar el puntaje de la escritura analítica de GMAT.

Escribir ensayos de GMAT es algo que mejorarás con el tiempo y la práctica.

Nunca te sientas derrotado, los hablantes nativos de Inglés siempre están trabajando para mejorar sus habilidades de escritura también. Sigue mejorando visitando Harmon Hall  ¡Buena suerte con tu ensayo!

Si piensas que sólo las mujeres tienen días en los que su estado de ánimo puede variar de un extremo a otro porque están en sus días y las hormonas están a todo lo que da, déjame decirte que también los hombres podemos sufrirlo. No precisamente por cambios hormonales, sino por otras miles de razones, el punto está en encontrarla. ¿Cómo se hace? No lo sé, o como diría el meme “weno sí sé pero no te wa a decir”. No de momento, primero quiero contarte mi historia, al final podrías encontrar la respuesta a tu mal día.

Hace unos días me desperté de golpe sin razón alguna y sentí esa presión y frío en el pecho que se produce cuando queremos llorar, pero ni una lágrima salió de mis ojos y volví a dormir. Quizá piensas que estaba soñando con algo triste, pero no recuerdo siquiera haber soñado. No suelo recordar todos mis sueños, pero sé cuándo soñé y cuándo no, al menos eso creo. Esa noche, según yo, no soñé nada. Tuve ganas de llorar pero no lo hice, creí que era algo pasajero y que cuando volviera a despertar todo volvería a la normalidad, pero no fue así. Sentía la sensación de estar triste, decaído, desganado y no sabía por qué. No había pasado nada relevante en mi vida, nada extraño, todo iba normal. Incluso debería estar feliz por algunos planes que tenía en días siguientes. Pero mi cuerpo, mi alma y mi corazón estaban achicopalados. Sentía como se contraía mi pecho y debía resistir las ganas de soltar algún suspiro o evitaba que alguna lágrima rodara por mis mejillas.

Al llegar a mi trabajo en las oficinas de una almacenadora (Si quieres saber más sobre esta información o empleo, te invito a que visites Intelideck.com) me acerqué a mis mejores amigos para contarles mi situación. Comenzaron a bombardearme con preguntas  para tratar de identificar el origen de mi sentir, les contestaba pero no lográbamos dar con la respuesta. Me estaba desesperando, ya que no era normal que me sintiera así sin ninguna razón aparente. ¡Estaba triste sin que nada haya pasado! Repetía las mismas preguntas que me hicieron mis amigos y daba las mismas respuestas, me esforzaba por dar otra, pero sentía que era mentira, que estaba saturado de emociones. Así que simplemente decidí estar triste, con o sin razón, dejé que fluyera. No me desquité con nadie, simplemente me puse a escuchar canciones melancólicas, si no tenía ganas de reír no reía, ni siquiera escribía mi clásico “jajaja”. Dejé que la tristeza fluyera a mares.

Terminó el día y simplemente no supe por qué me sentía así, llegué a la casa, me cambié y me tumbe en la cama. Irónicamente sonreí y una lágrima brotó, recorrió mi mejilla, se fundió con mi almohada y caí rendido, dormido. Al día siguiente, todo estaba normal, como si mi cuerpo sólo hubiera querido sentirse triste un día. Eso me hizo preguntarme: ¿Hace cuánto que no expreso que me siento triste? ¿Hace cuánto que me aguanto la tristeza y sólo aparento felicidad? Quizá por eso, simplemente, salió.

INFO: Intelideck,

El video es tomado del canal de YouTube: David Solis

FUENTE: El Economista

 

(Vídeo: Vímeo | Información desde: INVACO y | Si te interesa este tema entra al siguiente enlace INVACO )

 

La música es y será una parte muy importante en la vida del ser humano, en individual y colectivo.

Actualmente hay mucha gente que se queja de la música que “ya no existe la música”, “que la de antes si era música” y otro tipo de comentarios. Creo que la música depende mucho de quien la escucha, del gusto, del género que prefiere y del humor que se tenga en ese momento.

No creo que toda la música es buena pero cada quien sabe identificar cual le gusta y porque la consume, no nos hace nada malo escuchar otros géneros, al contrarios creo que nos sirve de nuestra zona de confort y de vez en cuando de experimentar escuchando otros sonidos.

Gracias al internet tenemos al alcance de un click nuestra canción favorita, incluso aplicaciones como Shazzam nos hacen la vida más fácil permitiendo reconocer una canción poniendo cerca el dispositivo cuando antes teníamos que estar cazando al artista que lo interpretaba.

Una de las cosas que más me gustan de la música son las playlists debido a que se pueden crear con diversos temas como dependiendo la actividad o algunas de mis favoritas son cuando se piensa en un fandom o una ship.

Antes había un sitio web llamado grooveshark donde podías transmitir música y la gente si le interesaba se unía, eras el D.J. de tu pequeña estación de radio, de igual forma podías mandar sugerencias y si el administrador la aprobaba se agregaba a la lista. Era en tiempo real y al final podías guardar las canciones de la transmisión como una playlist.

También está el servicio de 8track que ahora solo funciona en Estados Unidos debido a su política que restringe el streaming de sus canciones por los derechos que ellos tienen. Esta aplicación es mayormente para subir playlist y en verdad había de todo, TODO. Lo mejor es que no eran playlist auto generadas, eran creadas por usuarios, podías agregarle tu portada y no requerías subir las canciones, tenían un catálogo amplio de donde elegir y si no lo tenían lo jalaban de YouTube el problema es que a veces se veían los videos como los de rap con sus camionetas blindadas  y llegaban a distraer.

Ahora otra aplicación que llegó para que no extrañemos todas las demás es la de Spotify,Spotify gratis no lo vale, los anuncios son muy cansados, nefastos y obvio con toda la publicidad ni disfrutas tres canciones seguidas, pero si tienes el Spotify Premium es una buena inversión, tienes un perfil y puedes compartir con tus amigos playlists.

Otra que no se queda atrás es Google Play donde si pagas te incluye el YouTube Red (acceso a producciones originales de YouTubeRed y videos sin anuncios) el Google Play puedes compartir y requieres una cuenta de gmail para poder ingresar.

Al final nos importa poder escuchar música donde estemos y sin que estemos constantemente interrumpidos además de que puedes escucharlo sin utilizar tus datos y aunque los descargues para escucharlos sin conexión no se acaparan toda la memoria de tu celular.

Te recomendamos que entre tus amigos hagan una playlist cooperativa para intercambiar diferentes géneros, a lo mejor encuentras tu próxima canción favorita.